Mi relato: Decidí parar de aprender

Hola dev, hace un par de días que estoy pensando en publicar este post pero lo analicé varias veces si era adecuado hacerlo o no, y aunque pareciera un título (decidí parar de aprender) con clickbait te aseguro que no lo es, así que te invito a que lo leas en su totalidad.

Antes de empezar permíteme decirte que es una opinión personal, no tengo conocimiento ni las credenciales para hablar de temas enfocados a la medicina o psicología y al final tú eres la única persona que decide cómo llevar a cabo tus actividades, además que el decidí parar de aprender no está relacionado a la frase #NuncaParesDeAprender.

Como bien sabes el mundo cambió de la noche a la mañana, empezamos el año como cualquier otro, con expectativas, algunos tal vez planeando iniciar una familia, metas, viajes, tal vez pensabas cambiar de trabajo, casarte, etc, lo que cada uno pensó en esa noche de diciembre mientras estaba en la cena familiar y de pronto tuvimos que ajustar las agendas, adaptarnos rápidamente y seguir adelante. En mi caso hasta un video hice de cierre de década y lo que planeaba hacer para este año -_-.

En lo personal, llevo en cuarentena desde la semana del 23 de marzo más o menos, no salgo mucho si acaso una o dos veces al mes para hacer la despensa, y de ahí nos quedamos en casa debido a que tenemos la fortuna de poder trabajar desde casa, y preferimos cuidarnos y respetar lo más que se pueda.

Desde ese momento sabía que mis actividades ya no serían las mismas, tendría que olvidarme de ir al cine, visitar a mis papás, a mis gatos, ir al gimnasio, asistir a algún evento básicamente lo que nos sucedió a todos y algunos con experiencias aún más fuertes como perder familia, trabajo o negocios, y para cubrir esos huecos empecé a aprender, estudiar, dedicarme a hacer algo. Empecé a preparar un curso que planeaba liberarlo los primeros meses, aprendí nuevas tecnologías, estudié, entre otras cosas.

¿Y qué fue lo que sucedió? Pues que empecé a “quemarme” o a sentir un cansancio crónico también conocido como el síndrome del Burn Out o Síndrome del quemado, que básicamente es cuando nuestra mente y cuerpo nos indican que estamos cansados en exceso, estamos poco enfocados, perdemos la motivación, no nos concentramos, etc. Puedes leer más al respecto en el siguiente enlace.

Hace muchos años cuando estaba estudiando y acepté un proyecto bastante ambicioso sentí algo similar, la diferencia es que en ese momento yo no me detuve, seguí adelante hasta que el cuerpo me obligó a detenerme, por lo que me enfermé de la garganta, tuve mucha gripe y estuve más o menos dos semanas con la enfermedad y eso sucedió porque mi estrés logró que bajaran mis defensas y estuviera en cama.

Así que en esta ocasión me detuve antes de llegar a ello, y por eso decidí parar de aprender. Esto no significa que lo haga para siempre o que no continúe con mis tareas y mi día a día, solo me tomé un descanso para y tener un tiempo para mi, respirar, básicamente no hacer nada y así retomar mis proyectos con la energía de siempre.

Esto te lo comparto en caso de que posiblemente te sientas así, y el consejo que puedo darte es, está bien detenerse, está bien no hacer nada, no somos robots ni máquinas incansables, no debes estar en constante aprendizaje además que una mente cansada no retiene la información de la misma manera.

En lo personal me tomé una semana de descanso, no por completo porque estoy trabajando pero si lo suficiente para que por las tardes estuviera en un estado de ocio, me alejé lo más que pude de las redes, de estar conectada, durante un fin de semana dormí más horas de las acostumbradas, y todo ello me ayudó a retomar mis tareas con la energía de antes. Por supuesto que seguiré aprendiendo porque lo disfruto pero no al ritmo tan acelerado y constante.

En caso de que te sientas así, te recomiendo que te alejes un poco de la computadora, veas series, duermas cuando te sientas agotado, si te relaja la cocina aprende a preparar platillos nuevos, a mi me gusta pintar así que hago mis mandalas, también puedes armar rompecabezas, escucha música, dibuja, juega videojuegos, es decir lo que se tú desees.

Hoy me siento mejor y con la energía que había perdido, así que si tu también te estás empezando a “quemar”, piénsalo, detente un poco y valida si ese cansancio en exceso que sientes merece lo que estás haciendo. Y en otro caso, dale prioridad a aquello que lo vale y lo demás déjalo pasar, los cursos, videos, tuits y demás información va a seguir ahí pero tu salud no.

Para concluir, te puedo decir que si algo me ha enseñado esta pandemia y me lo ha recordado, es que la salud y la familia es lo que más importa.

Muchas gracias por leerme y espero que todo vaya bien contigo, si quieres platicar de cómo te sientes déjame un comentario, mencióname como @silvercorp o si gustas puedes escribirme un DM por Twitter.

Nos leemos pronto.

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